Asamblea Nacional rinde Homenaje al SIAT

La Asamblea Nacional del Ecuador rindió homenaje de reconcimiento a la Unidad de Accidentología Vial, más conocida como SIAT, con ocasión de cumplir 25 años al servicio de la justicia vial. En emotivo acto que tuvo lugar el 4 de junio de 2018, en el Salón José Mejía Lequerica, a las 10h00, con la presencia de numerosas delegaciones policiales, autoridades locales, el delegado de la señora Presidenta de la Asamblea Nacional, varios asambleístas e invitados especiales, fue condecorado el estandarte de este importante servicio a la comunidad, que cuenta con profesionales capacitados y suficiente experiencia para la investigación de tránsito.


"Estamos perdiendo una vida cada cuatro horas por accidentes de tránsito". 

Esta observación es muy acertada puesto que la tasa de mortalidad por accidentes de tránsito en el país por cada 100.000 habitantes, durante el año 2017, se ubicó en 17,67, a diferencia del 2016, cuando la tasa era de 17,51 fallecidos por cada 100.000 habitantes. Con ello, la tasa de mortalidad por accidentes de tránsito en Ecuador, se convierte en una de las más altas de la región.

Sin embargo, es necesario comparar este indicador con aquel por el que nuestro país es considerado uno de los más seguros en América Latina, es decir, el número de muertes producto de la violencia criminal. En este indicador, la tasa de muertes por cada cien mil habitantes, en el mismo período de análisis, se situó en 5,81 una diferencia de 11,86 fallecidos por cada cien mil habitantes.

El análisis anterior se podría presentar como simplista y carente de profundidad, pues se podría suponer que un incremento de fallecidos por accidentes de tránsito, presupone un incremento de accidentalidad. Esto, en nuestro contexto, no es así. La reducción de accidentes de tránsito desde al año 2011 hasta el 2017 ha sido del 4,28%. Es decir, que el número de accidentes de tránsito, aunque no de forma considerable, se reduce, sin embargo, la máxima de sus consecuencias no muestra esa tendencia, con lo cual se complejiza el tratamiento de este problema social.

Similar análisis se puede hacer al otro escenario de privación violenta de la vida, es decir, aquellas muertes producidas por violencia criminal. En el mismo período – 2011 a 2017 – estas muertes sufrieron una disminución de 9,54%. Gracias a esta importante reducción, y debido a que el indicador mundial de violencia en un territorio son el número de muertes por violencia criminal, el ecuador se ubica como el segundo país más seguro de la región, no obstante es el mismo país el que se presenta como el segundo con más muertes por accidentes de tránsito en Latinoamérica.

En marzo de 2010, la Asamblea General de las Naciones Unidas proclamó el período 2011–2020 como el Decenio de Acción para la Seguridad Vial, con el objetivo de estabilizar y, posteriormente, reducir las cifras previstas de víctimas mortales en accidentes de tránsito. La resolución pide a los estados miembros, que lleven a cabo actividades en materia de seguridad vial, particularmente en los ámbitos de la gestión de la seguridad vial, la infraestructura vial, la seguridad de los vehículos, el comportamiento de los usuarios de las vías de tránsito, la educación para la seguridad vial y la atención después de los accidentes.

Las acciones que cada Estado realice están bajo cinco pilares que son: Gestión de la seguridad vial, vías de tránsito y movilidad más seguras, vehículos más seguros, usuarios de vías de tránsito más seguros, y respuesta tras los accidentes.

Todos estos pilares implican una puesta en acción de toda la institucionalidad del Estado, y un funcionamiento somático de todos los ejes sobre los cuales se pretende actuar, puesto que si uno de estos falla, los efectos se verán sobre los otros.

Me detendré a realizar un análisis del último pilar, LA RESPUESTA DESPUÉS DE LOS ACCIDENTES pues el determinar técnicamente las causas por las que se producen los siniestros viales y la información que este trabajo técnico produce, constituyen el insumo fundamental para que los otros pilares se constituyan en una política pública sustentada, orientada a prevenir los accidentes de tránsito y reducir el número de fallecidos por esta causa.

En la Ley Orgánica de Tránsito Transporte Terrestre y Seguridad Vial no existe articulado alguno que hable de la investigación, más bien hace referencia a las disposiciones fiscales para la práctica de pericas. Es allí precisamente que queremos hacer nuestro aporte, proponiendo actualizar esta ley desde este ámbito. Con ello, se lograría adecuar la Ley a la Constitución y a otros cuerpos legales, donde se de paso a que la Fiscalía, como rectora y sustanciadora de la acción penal, dirija la investigación de los delitos de tránsito con el apoyo de la Unidades operativas y técnicas como la Unidad de Accidentología Vial de la Policía Nacional.

Esta última propuesta se la realiza sobre la base de lo dispuestos por el Código Orgánico de Entidades de Seguridad Ciudadana y Orden Público que en su artículo 77 define al componente de la investigación de la infracción, como la unidad que se encarga de coordinar las acciones para la implementación de la política pública y planificación estratégica institucional en el ámbito de la investigación operativa de la infracción. Realiza la investigación técnica y científica de la infracción, bajo los lineamientos y la coordinación del Servicio Nacional de Investigación, Medicina Legal y Ciencias Forenses.

Claramente se identifican dos componentes investigativos. El primero, el de la investigación operativa, que se encarga de cumplir las órdenes de las autoridades competentes en la localización y captura de personas que abandonan el lugar del accidente de tránsito, vehículos requeridos por la justicia, así como de realizar toma de versiones a los participantes o testigos de los hechos entre otras. El segundo componente, de la investigación técnica científica, que sustenta en el método científico su accionar y se encarga de proporcionar informes técnicos tales como el de intervención inmediata en el accidente, reconocimientos y reconstrucciones del lugar de los hechos, levantamiento de indicios, análisis video gráficos, etc., los cuales determinan el grado de participación de los involucrados en un delito de tránsito y se constituyen elementos de convicción para las autoridades encargadas de administrar justicia.

En estos dos componentes de la investigación – operativa y técnico-científica – la Policía Nacional desde el año 1977 y 1993 respectivamente, se ha venido desempeñando. Este lapso temporal ha permitido que nuestra institución adquiera un bagaje cognitivo amplio, y ni que decir de la experiencia como complemento a este conocimiento.

La capacitación continua, el uso de tecnología aplicada y en general, un integro desarrollo del talento humano han permitido que nuestra Unidad esté a la altura de las exigencias de la comunidad, y se presenten como competitivas con sus homólogas de otros países en la región.

Hoy en día, la Unidad de Accidentología Vial realiza en promedio 36000 informes periciales en las 22 provincias en las que despliega su capacidad investigativa, lo que equivale a una cobertura del 91% del territorio nacional.

La Unidad de Accidentología Vial pone en consideración de ustedes señores Asambleístas una propuesta de cambio a la Ley Orgánica Tránsito Transporte Terrestre y Seguridad Vial en el ámbito investigativo, donde debe definirse claramente las competencias y la diferencia que existe entre el control del tránsito y la investigación de los delitos de tránsito. Esperando que nuestra propuesta sea analizada y debatida en el seno de la Comisión, teniendo siempre en mente la idea de servicio a la comunidad, hago la entrega formal de dicha propuesta.